Cuando se habla de pintura indígena, también es común que se utiliza en ciertas formas de denominación como por ejemplo arte indígena o arte nativo, teniendo en cuenta que por supuesto se trata del arte que corresponde a los pueblos indígenas.

Hay que hacer notar al respecto, que la diferente consideración y la manera en la que se los ha caracterizado desde la antropología clásica, relacionaba a los pueblos primitivos en un sentido bastante cercano con el arte primitivo, en donde el exponente principal fue el arte rupestre o ahora mr video porno, por ejemplo.

El arte de los indígenas

Partiendo del punto de vista que se ha descrito, el arte indígena es una de las maneras más básicas y esenciales de la transmisión de la cultura, pues ha sido un elemento esencial y crucial para que un grupo humano se pudiese identificar y por lo tanto preservar en el tiempo su condición en relación con la de otros grupos.

Con el paso del tiempo, la imposición de otras culturas dominantes, en donde se destaca principalmente los procesos de colonización, ocasionaron que ocurriese procesos de aculturación, uno de los motivos por los que la pintura indígena, su arte y cultura, se fuese transformando de manera radical o en su defecto desapareciendo.

Características eclécticas

También es fundamental resaltar que en algunos lugares se produjeron casos de sincretismo o eclecticismo cultural y artístico. Es desde ambas posibilidades que en las distintas formas de pensar y realizar arte, dieron como resultado el denominado arte colonial, con sus correspondientes distinciones locales y temporales.

Para algunos expertos en el tema, la expresión arte indígena o pintura indígena está limitada únicamente a las artes plásticas, es decir, a la artesanía, las artes decorativas, artes mayores o partes menores. De todas maneras, es importante que a esta noción se le sume la música y la danza como otro tipo de vehículos de expresión artística a través de los cuales las distintas culturas pudieron mantener en el tiempo su legado.

En términos generales, se resalta que esta condición, que la pintura indígena no era pensar en un sentido de pretensión de originalidad, sino que era una representación de la continuidad de una tradición, para que representase una identidad, una imagen, un modo de ver el mundo y por lo tanto ser un símbolo de la cultura popular o del folclore que los caracterizaba. Hasta la fecha han sido muchos los intentos que se han intentado plantear de un paralelismo o de una identificación entre los elementos típicos de la pintura o parte indígena con otra clase de manifestaciones artísticas que fueron surgiendo con el paso del tiempo en la cultura occidental. Los resultados hasta el momento se han enfocado más que nada en la música.